Caracol Gigante Africano en Cuba: ¿una amenaza para la salud humana?

La presencia del Caracol Gigante Africano en ocho provincias cubanas (Pinar del Río, Isla de la Juventud, La Habana, Mayabeque, Artemisa, Matanzas, Villa Clara, Sancti Spíritus y hace varias semanas se dio a conocer de la presencia en Las Tunas y ya en Camagüey) genera muchas interrogantes. ¿Cuáles son las características de este molusco? ¿Por qué resulta peligroso? ¿Podemos controlarlo?.

En el universo científico se le conoce como Lissachatina fulica. Su concha puede alcanzar los 20 cm de largo y, por tanto, es la especie de caracol terrestre más grande del mundo. No es de extrañar entonces que llame la atención. Tanto impresiona, que, en otros países, algunos desafían las barreras legales y llegan a exhibirlo como mascota.

Aunque, por supuesto, no se trata de una práctica recomendada, sí permite desmontar una de las ideas erróneas sobre este molusco.

¿Un molusco peligroso?

Contrario a lo que pudiéramos pensar, el Caracol Gigante Africano no es tóxico o venenoso al contacto. Esto significa que como cualquier otra especie de molusco terrestre cubano, puede ser manipulado siempre que evitemos el roce entre el mucus y nuestra boca.

El peligro radica en el hecho de que la baba se encuentra infectada con el Angiostrongylus cantonensis, un nemátodo- propio de los roedores- que puede trasmitirse a los caracoles. Ese  parásito provoca en las personas enfermedades como la meningoencefalitis eosinofílica. Cefalea intensa, náuseas, convulsiones y otros trastornos neurológicos son los síntomas del padecimiento. En la  actualidad, los especialistas estudian el posible vínculo entre la incidencia de esa enfermedad en Cuba y este molusco.

Fuente: http://www.infomed.scu.sld.cu/noticia/2019/05/03/caracol-gigante-africano-en-cuba-una-amenaza-para-la-salud-humana