El Cristo de la Veracruz y el médico chino
- Detalles
- Última actualización: Jueves, 19 Julio 2018 19:56
- Publicado: Jueves, 19 Julio 2018 19:56
- Escrito por Diseño
- Visto: 373
Hay momentos en la historia de Puerto Príncipe en que se mezclan hechos reales y legendarios de tal modo, que no hay manera de desligarlos, como si lo maravilloso formara parte de la vida cotidiana del territorio, hasta el punto de que una visión demasiado racionalista del acontecer sería incapaz de comprender la íntima urdimbre de los acontecimientos. Así sucede con dos elementos que van a superponerse en la memoria del ya lejano siglo XIX camagüeyano: el misterioso Cristo de la Veracruz y el no menos enigmático Médico Chino.
Escribir comentario (0 Comentarios)
Aunque sin fecha exacta, se dice que desde el mismo origen de la villa cubana de Santa María del Puerto del Príncipe (1514), hoy Camagüey, se cimentó una buena cocina con sabor perdurable hasta nuestros días.
A diferencia de otras leyendas principeñas, la del Caricortado no parece, a primera vista, tener nexo alguno con la historia, sino pertenecer al linaje de las consejas y cuentos de aparecidos con los que, habitantes de la villa o campesinos, entretenían los ocios nocturnos y horrorizaban a los más jóvenes. He aquí el relato, como hubiera podido escribirlo un autor romántico, hace siglo y medio.
El San Juan camagüeyano surgió fortuitamente en un mes de junio de hace tres siglos. Sus inicios se sitúan en el período caracterizado por un gran poderío económico en la comarca de Puerto Príncipe, auge alcanzado por las fabulosas ventas de ganado que se realizaban en la Villa.
El primero fue Jacques de Sores. En 1555 rondó por las haciendas de la costa norte, su destino final era La Habana. Robó quesos, reses, tasajo y mujeres. Las abandonó, ultrajadas, en Cayo Coco.












